Hermanos a las manos
Hermanos a las manos es una divertidísima comedia donde no hay opción para el aburrimiento. Su originalidad se basa en que los dos actores están en espacios diferentes y no se ven durante el espectáculo.
Carol, tras la rutina matinal que todos hacemos en un lavabo, se queda encerrada en su cuarto de baño. Su hermano David que llega a casa, intenta abrir la puerta (después de hacerle de rabiar un rato a su manera de hermano) pero es un intento fallido, ya que se queda con el picaporte de la puerta en la mano. No puede abrir.
Decide llamar a un cerrajero, el cual parece estar algo loco, pero tardará como media hora en llegar. Así que David, tiene en sus manos el poder que todo hermano quisiera tener: COTILLEAR LAS COSAS PRIVADAS DE SU HERMANA.
Comienza a buscar por la ropa interior, lee sus diarios, sus cosas más íntimas, los secretos, los sentimientos… etc. Un viaje entre en pasado, el presente y el futuro, con un toque de humor muy especial, con el reflejo del cariño a la familia, a veces escondido, a veces oculto, que debería salir más a menudo a la luz.
Música en directo, buscando la participación del público, rompiendo la cuarta pared, con Hermanos a las manos se muestran 75 minutos de diversión.